El Hotel Reina Isabel tiene una localización ideal en Las Palmas de Gran Canaria, situado en primera línea de la Playa de las Canteras, se convierte en uno de los hoteles capitalinos para disfrutar de unas vacaciones en la playa. Por otro lado y por encontrarse en la céntrica zona de tiendas y negocio de Las Palmas de Gran Canaria, es perfecto como hotel de negocio.

Éstas son las dos grandes ventajas con las que juega el Hotel Reina Isabel, uno de los mejores hoteles de Gran Canaria: su localización estratégica en el mundo del negocio y estar en primera línea de costa, ofreciendo a sus clientes unas magníficas vacaciones en la playa, donde les esperan sus propias sombrillas y hamacas.

La Playa de Las Canteras

Frecuentada durante todo el año, es la playa preferida por la mayoría de los habitantes de la ciudad y los extranjeros que la visitan, quienes pueden disfrutar de ella en cualquier época del año gracias a la benignidad del clima.

Las Canteras cuenta con el certificado UNE-EN ISO 14001, de AENOR, que sólo poseen en España las playas de la Concha -en San Sebastián- y La Victoria -en Cádiz- por la implantación de un sistema para la gestión integral del Medio Ambiente.

El nombre de la playa siempre ha estado vinculado a La Barra, una roca sedimentaria de arenisca y deposiciones calcáreas que discurre en paralelo a la orilla, proporcionándole abrigo frente al oleaje del norte y confiriéndole una personalidad propia. Antiguamente se la conocía como playa del Arrecife, debido a que La Barra emergía del agua como un arrecife. Posteriormente, ésta fue explotada como cantera para extraer la roca que se destinó, entre otros usos, a numerosas construcciones de la ciudad como la Catedral de Las Palmas de Gran Canaria. En recuerdo a esta práctica, ya abandonada, pervive hoy el nombre de playa de Las Canteras.

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El Auditorio Alfredo Kraus

El edificio es el remate final de una de las perpectivas de la ciudad frente al Océano Atlántico. Concebido por Óscar Tusquets como una fortaleza aislada, autónoma, diferente del contexto arquitectónico más cercano, es una obra de enormes dimensiones, acastillada, cuya planta se asienta sobre un zócalo de roca volcánica que el escultor Juan Bordes convirtió con sus obras es una roca habitada.

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